Iniciamos un camino, una aventura, un blog,... Tantas cosas, que no podríamos explicarlas con palabras. ¿Cómo explicar los sentimientos, las percepciones, los pensamientos, el cansancio, las heridas,... que acompañan nuestro caminar por esta vida? Empezamos algo nuevo, algo que no habíamos hecho antes ninguno de nosotros, pero no partíamos de cero. Cada uno venía con su historia anterior, sus experiencias y sus ilusiones, sus hábitos y aficiones,... Y, un buen día, decidimos encontrarnos un grupo de personas, jóvenes y adultas, hacer un alto en nuestras vidas, para ponernos en movimiento y realizar un camino juntos, pero no sólo un camino físico, sino también para hacer un camino interior, profundizando en nuestro ser personal, para seguir descubriéndonos como seres humanos en continuo crecimiento y para seguir descubriendo nuestro camino en la vida.
Como en todo grupo humano que se reúne para hacer una actividad, había algo que nos aglutinaba: la ilusión de hacer algo nuevo y bueno para todos, de poner cada uno su experiencia al servicio de los demás, de compartir momentos de encuentro y de amistad, que a veces es tan difícil de tener en la vida cotidiana,... Y, junto a todo ello, nos salía al paso la idea de identidad... ¿Cómo nos llamaremos? Venimos de distintos lugares geográficos (aunque todos del oeste de Madrid), con diferentes ocupaciones laborales o aún estudiantes, unos son de la misma familia, otros simplemente amigos o conocidos,... Y tras algunas ideas, dimos con una que nos satisfacía: "Nómadas del Camino".
Según el diccionario de la RAE, el término "nómada", en su tercera acepción, significa: "Que está en constante viaje o desplazamiento". Y ahí es donde nos sentíamos identificados. Estamos siempre en un constante ir y venir, no queremos acomodarnos a la vida y a nuestros quehaceres, queremos seguir creciendo, madurando, buscar y ser guías para otros y para nosotros mismos, queremos salir de nuestra vida cotidiana para dar sentido y fundamento a nuestra vida interior, que tan descuidada la tenemos normalmente. Y el Camino de Santiago nos ofrece la oportunidad de conseguir todo esto y mucho más... Una peregrinación que ya dura varios siglos, a la fuerza, tiene que ayudar al ser humano a conocerse, encontrarse consigo mismo y con los demás, y descubrir las cosas importantes de la vida. Por eso, nosotros nos identificamos como nómadas de la vida y, por eso, somos "Nómadas del Camino".

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